lunes, 24 de mayo de 2010

TEORIAS DE LA PSICOPATOLOGIA INFANTIL






1.3.1 TEORÍA CONDUCTUAL

Johnson y Cols. (1992) dan preponderancia a las determinantes ambientales de la conducta. Se observa casi siempre la conducta manifiesta, y la psicopatología por lo general se considera en términos de excesos o deficiencias de conductas, o conducta que tiene lugar en una situación inadecuada.

La base del modelo conductual se encuentra en el desarrollo y aplicación de los principios del aprendizaje. Sitúan el comportamiento fuera de toda subjetividad. Afirman que todo comportamiento es el resultado de un aprendizaje secundario a un condicionamiento.

Las primeras formulaciones sobre la teoría conductual de la conducta anormal anormal se establecen a comienzos de la década del setenta con el aporte de Wolpe 1958; Eysenck 1960 y Jones 1960 (véase: Belloch y Cols. 1997). Estos autores se centran básicamente en la explicación de la conducta neurótica, estableciéndose la base de la nueva teoría, según la cual la conducta neurótica consiste en hábitos desadaptativos adquiridos mediante procesos de aprendizaje.

Esta teoría que lo más importante es lo que hace el sujeto y no su historia, la etiología es producida por el aprendizaje de hábitos inadecuados. El diagnóstico está en función a la precisión de las conductas inadecuadas.

•TEORÍA COGNITIVA

Ponen énfasis en la actividad mental humana y sus productos; es decir, el conocimiento. Parte del principio que el niño es un ser que busca activamente conocimiento y, por tanto, se halla en un proceso constante de autoconstrucción, hace planes, tiene objetivos, recuerdos y que puede librarse de ciertos sesgos y prejuicios a la hora de realizar su propia elaboración de la realidad (Belloch y Cols. 1977).

La forma en que pensamos acerca de las situaciones radica en nuestras creencias, expectativas y sentimientos que influyen en lo que aprendemos y en cómo lo aprendemos. Por esto los psicólogos cognoscitivistas se interesan en los procesos mentales superiores del individuo: memoria, atención, percepción y concentración. De esta forma se explica la conducta en función de las experiencias, información, impresiones, actitudes, ideas y percepciones de una persona y de la forma en que ésta los integra, organiza y reorganiza.

Entonces, la metafinal del desarrollo cognitivo en el ser humano es conseguir una organización psicológica que le proporcione la máxima capacidad operativa para así adaptarse y resolver cuantas situaciones y problemas planteo el entorno, tanto físico como psicosocial en el que éste situado.

En consecuencia, el objetivo de la psicopatología cognitiva es el análisis de las estructuras y los procesos de conocimiento que controlan la aparición de los comportamientos y las experiencias extrañas o anormales que se hace equivalente a la disfunción cognitiva.

•TEORÍA PSICODINÁMICA

Johnson y Cols; 1992 sostienen que la teoría psicodinámica tiene en cuenta el desarrollo, estructura y dinámica de la personalidad. Supone que el niño debe superar con éxitofases sucesivas de su persona, las cuales son decisivos para su bienestar social y emocional. A estas fases se les llama etapas psicosexuales y constan de los períodos de desarrollo oral, anal, fálico y genital.

Durante los mismos, las sensaciones placenteras se concentran en distintas áreas o zonas erógenas del cuerpo humano y el niño debe llegar a dominar habilidades específicas en cada una de ellas.

Considera que la naturaleza de los procesos de enfermedad psicológica, así como los síntomas de un padecimiento físico provienen de una patología física. Establece que los síntomas de una enfermedad mental son consecuencias de problemas psicológicos profundos, tales como conflictos reprimidos, experiencias traumáticas o fijaciones en determinadas etapas del desarrollo psicosexual.

•TEORÍA BIOLÓGICA

La perspectiva biológica asume, como principio fundamental, que el trastorno mental es una enfermedad, al igual que cualquier otra enfermedad física. En consecuencia, las alteraciones psicopatológicas se producen porque existen anormalidades biológicos subyacentes (genéticas, bioquímicas, neurológicos, etc.). Por tanto, según esta teoría, el tratamiento debería centrarse en corregir tales anormalidades orgánicas. (Belloch y Cols. 1997).

1.4 PSICOPATOLOGÍA DEL DESARROLLO

Monedero (1990), desde el punto de vista evolutivo, considera las manifestaciones psicológicas como un hecho evolutivo más. Las manifestaciones llamadas patológicas aparecen a lo largo de la evolución psicológica del individuo .

Si el psicólogo diagnóstica ciertas conductas patológicas no quiere decir que no pertenezcan al hecho evolutivo mismo.

Es mucho más enriquecedor poner en relación la conducta patológica o síntoma con el momento evolutivo en que se encuentra integrada que referida a una enfermedad que la metamorfo sea en forma inexplicable.

Brazelton, 1973 y England, 1980 (citados por Ollendick, 1986) refieren que durante la primera infancia, el niño pequeño no es llevado a consulta psiquiátrica o psicológica sino presenta un problema muy serio o un retraso en el desarrollo. El niño se diferencia de los demás niños en cuanto a su nivel de actividad o de alerta, y su capacidad para tranquilizarse por sí mismo.

Thomas y Cols; 1968 (citados por Ollendick, 1986) destacan la importancia de un buen ajuste entre el estilo conductual del niño y la tolerancia paterna, la sensibilidad y los métodos educativos de crianza. Además, estos mismos autores sugirieron que el niño que era irritable, lento en adaptarse a los cambios de la vida rutinaria, intenso en sus reacciones, presentaba mayores dificultades para su cuidado y tenía mayor probabilidad de manifestar posteriores problemas conductuales.

Al inicio de su vida los niños tenían una relación muy estrecha con las personas que les cuidan, a esta relación se le denominará vinculación. Esta vinculación es una relación recíproca, mutuamente influyente, se desarrolla de manera gradual, es regulada por la calidad, temporalidad y ritmiticidad de los encuentros entre el niño y el adulto.

Ciertas variaciones de la conducta materna é infantil pueden influir en la calidad de la vinculación que se desarrolla, de manera que la conducta materna en el primer momento influirá en la posterior vinculación materno filial que se establezca.

Las madres que son sensibles a las señales de su hijo, que responden al llanto, que mantienen con el conductas de juego temprano y contacto personalque permiten la exploración, son las que facilitarán el desarrollo de una relación de vinculación segura. Las madres que responden a su hijo de manera abrupta propician el desarrollo de una relación de vinculación ambivalente y ansiosa.

Aunque se ha sugerido que una vinculación alterada es un factor de riesgos que aumentan la probabilidad de aparición de problemas posteriores, los resultados de investigación los factores de alto riesgo sugieren que algunos niños que crecen en las situaciones más favorables se desarrollan con normalidad y se muestran invulnerable a una serie de influencias que pueden afectar negativamente a otros niños (Anthony, 1974; citado por Ollendick, 1986).

Con respecto a la etapa pre escolar, la adquisición de la independencia es una de las tareas más importantes. El niño debe pasar a una forma de interaccióncon el mundo exterior más activa, fuera de la familia nuclear.

1.5 TAXONOMÍA DE LA PSICOPATOLOGÍA INFANTIL

Las diferentes teorías sobre psicopatología llevan implícitas sus propias distinciones taxonómicas de los trastornos, a pesar que estas distinciones raramente son trasladadas a definiciones operativas. Es así que la teoría psicodinámica realiza categorizaciones taxonómicas en relación con la regulación de las energías instintivas, el desarrollo estructural de la personalidad y los mecanismos de defensa.

Las teorías conductuales, por otra parte, distinguen entre trastornos que se supone reflejan un condicionamiento operante y los que reflejan un condicionamiento clásico (Achenbach 1982).

Existen diversas concepciones taxonómicas, las cuales configuran perspectivas psicopatológicas, permiten hacer formulaciones diagnósticos, tomar decisiones terapéuticas, comunicarnos entre profesionales, hacer investigaciones y planificar.

Las diversas teorías existentes contiene su estudio en variables diferentes, que no permiten una clasificación estándar de la psicopatología infantil, presentando modelos de clasificación distintas, las cuales son importantes de reconocer a pesar de sus limitaciones.

El comité On Child Psychiatry, 1966 (citado en Harvey y Cols. 1976) establece una clasificación de los trastornos conductuales infantiles, el cual deja margen para una mayor diferenciación con los trastornos adultos. Representan un orden jerárquico que van desde los trastornos psicógenos más severos hasta los somatogénicos; estos son:

1. Respuesta sana.

2. Trastorno reactivos.

3. Trastornos de desarrollo.

4. Trastornos psiconeuróticos.

5. Trastornos de personalidad.

6. Trastornos psicótico.

7. Trastornos psicofisiológico.

8. Síndrome cerebral.

9. Retraso mental.

10. Otros trastornos.

Mezzich y Mezzich, 1944 (citado por Ortiz, 1993) señala que los objetivos de un sistema de clasificación son:

1. Organizar la información clínica.

2. Facilitan la comunicación entre profesionales.

3. Predecir el curso clínico y la selección del tratamiento.

4. Clasificar la etiología de la alteración.

5. Facilitar el desarrollo teórico.

Cantrvell y Carlson, 1987 menciona los principios básicos de la psicopatología infantil:

a. Un sistema de clasificación debe basarse en hechos y no en conceptos teóricos.

b. Al realizar cualquier clasificación, las categorías diagnósticas deben ser válidas y fiables.

c. El sistema de clasificación clasifica características psicopatológicas (trastornos y no niños).

d. El sistema de clasificación es útil si tiene la capacidad de diferenciar categorías.

e. El sistema de clasificación debe tener en cuenta las características del desarrollo evolutivo.

f. Debe ser útil y operativo para la práctica clínica del área.

g. Yo existe un sistema de clasificación de la psicopatología que sea correcta o natural.

Ibañez (1990) clasifica a la psicopatología infantil en base a los siguientes sistemas:

1. Descriptivo conductual.- Evita utilizar rótulas o etiquetas diagnósticas.

2. Etiológicos dinámicos.- Tiene por objetivo agrupar las conductas sintomáticas para buscar la causa o justificación del problema.

3. Descriptivos inferenciales.- Intentan hacer agrupaciones inferenciales de conductas que se dan conjuntamente, dándole un nombre a este conjunto; pertenece al modelo psiquiátrico.

4. De base empírica.- Se centra en la patología que presentan los niños a lo largo del desarrollo.

Existen discrepancias en lo referente al desarrollo de la taxonomía de la psicopatología infantil; se esta trabajando para lograr unificar y así poder comunicarnos mejor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada